Accés al contingut Accés al menú de la secció
Inicio  > El cambio climático  > Los gases con efecto invernadero
 

Los gases con efecto invernadero

En la atmósfera que rodea nuestro planeta existen una serie de gases (sobre todo el vapor de agua y el dióxido de carbono) que tienen un efecto invernadero, es decir, absorben y reemiten la radiación infrarroja. De esta forma, impiden que parte de esta radiación escape de la Tierra y contribuyen a que la temperatura media del aire superficial del planeta sea de unos 15 °C, una temperatura apta para la vida. El efecto invernadero es, pues, un fenómeno natural de la atmósfera.

L'efecte hivernacle

El problema actual es que la cantidad de estos gases naturales de efecto invernadero en la atmósfera ha aumentado y que en ella se han vertido, además, gases de efecto invernadero no presentes de forma natural en la atmósfera. Este cambio se admite que pone en peligro la composición, la capacidad de recuperación y la productividad de los ecosistemas naturales y el propio desarrollo económico y social, la salud y el bienestar de la humanidad. 

Serie histórica de la evolución del CO2 en el observatorio Manua Loa (Hawaii U.S.A.) 1969-2014

Gases de efecto invernadero 

Los gases de efecto invernadero son componentes gaseosos de la atmósfera, tanto naturales como de origen antropogénico, que absorben y reemiten radiación infrarroja.

A medida que se incrementa la concentración de estos gases, la radiación infrarroja es absorbida en la atmósfera y reemitida en todas direcciones, lo que contribuye a que la temperatura media de la Tierra aumente. Este fenómeno se denomina efecto invernadero, porque la absorción y posterior emisión de radiación infrarroja también la hacen el cristal y ciertos plásticos con los que se fabrican los invernaderos.

Los gases atmosféricos que contribuyen al efecto invernadero son:

  • el dióxido de carbono (CO2),
  • el metano (CH4),
  • el óxido nitroso(N2O),
  • el vapor de agua,
  • el ozono,
  • los halocarbonos: los hidrofluorocarburos (HFC), los perfluorocarburos (PFC), el hexafluoruro de azufre (SF6) y el el trifluoruro de nitrógeno (NF3)


Los cuatro primeros se encuentran de forma natural en la composición de la atmósfera. La actividad industrial, al quemar combustibles fósiles, desprende grandes cantidades de dióxido de carbono y óxido de nitrógeno. El metano se genera como resultado de la actividad agrícola y ganadera. Los halocarbonos son de origen antropogénico y se empezaron a fabricar a partir de los años cuarenta.


Fecha de actualización: 31.08.2015